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4 países, 4 ciudades inteligentes, 4 historias

Smart city & IoT Open data Evento

16 diciembre 2019

Tiempo de lectura: 5 min

Chloé

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Chloé

Escuchemos la experiencia de 4 funcionarios de ciudades que están usando los datos abiertos para hacer sus sueños de ciudades inteligentes una realidad.

Durante la pasada cumbre Data on Board, celebrada el 5 de noviembre, tuvimos la oportunidad de reunir a un elenco de cinco estrellas: cuatro representantes de distintas ciudades compartieron sus experiencias de open data en un evento animado por Arturo Rivera, Analista de Políticas de Gobierno Digital y Datos Abiertos en la OCDE. 

«Las prioridades han cambiado. Ahora disponemos de suficiente perspectiva para medir la influencia que el open data ha tenido en nuestras organizaciones y cómo este ha modificado nuestras ciudades», comienza diciendo Arturo. Esto comienza bien, el miembro de la OCDE cuenta con la presencia de cuatro profesionales listos para mostrarles las experiencias adquiridas gracias a la apertura de sus portales open data. 

🌟 Yann Marechal, Jefe de Proyectos de Innovación de Bordeaux Métropole (comunidad urbana de Burdeos), Francia

🌟 Alejandra Marysé González García, Directora de Gobierno Abierto en Ciudad de México, México

🌟 Maria Söderlin, Jefa de proyectos de Umeå, Suecia

🌟 Steve Scott, Gerente de la sección Arquitectura de Soluciones del Ayuntamiento de Leicester, Reino Unido

Pero antes de hablar de la influencia del open data, volvamos a los orígenes: ¿por qué surge la necesidad de crear un portal open data? 

«La respuesta a esta pregunta es muy compleja», explica Yann, representante de Burdeos, «depende de la función de la persona a la que le preguntemos». Políticos, productores de datos, jefes de proyectos open data... todos le darán una respuesta diferente en función de sus problemáticas.

Burdeos fue una de las primeras ciudades francesas en crear su portal en 2011, motivada especialmente por un objetivo de transparencia. «Los políticos querían ser tan transparentes como sus competidores. No obstante, la verdadera razón de mi equipo era la necesidad de crear nuevos usos y nuevos servicios», afirma Yann.

En el caso de Burdeos, las motivaciones políticas han sido sustituidas por aspiraciones más globales, centradas en el bienestar de sus ciudadanos.

«El gobierno de Ciudad de México está convencido de que el dato es un instrumento clave para la innovación pública», nos explica Alejandra. Algunos de los conjuntos de datos compartidos en el portal de la capital no destacan las acciones del gobierno, pero son precisamente estos últimos los que motivan las políticas públicas. «Hemos publicado intencionadamente datos que suscitarán las críticas públicas». Un buen ejemplo son los datos relativos a los crímenes geolocalizados en la capital mexicana. «Este episodio ha obligado al gobierno a mejorar la calidad y la exactitud de sus datos generando cambios positivos en las políticas públicas». (Si quiere más información sobre este ejemplo, consulte nuestro último artículo).

El testimonio de Alejandra nos demuestra hasta qué punto arriesgarse con el open data es crucial a la hora de construir una ciudad más justa.

La apertura del portal de Umeå es muy reciente, octubre de 2019, pero no es la primera vez para la ciudad sueca. La ciudad ya abrió un primer portal open data en 2014. «El primer proyecto lo llevó a cabo el servicio informático para "hacer lo mismo que los demás". Nadie publicó nunca ningún dato y el portal se quedó obsoleto rápidamente, precisa Maria. «Estoy convencida de que este segundo intento será el definitivo, ya que nuestro nuevo portal se ha creado en el marco de un verdadero proyecto Smart City».

«Es importante compartir los fracasos ya que sus experiencias pueden servirnos a todos», destaca Arturo con relación a la intervención de Maria.

El error del primer portal de Umeå fue haber nacido sin un objetivo preciso, sin una misión. Por ello, los actores de la ciudad no lograban apropiarse de los datos y transformarlos en proyectos.

Steve Scott nos explica que el portal del Ayuntamiento de Leicester surgió con el deseo de mejorar la transparencia y la organización: «la mayoría de los datos que se publican tratan de finanzas, contratos, etc. Pero los temas terminarán por diversificarse. Estamos muy atentos a las peticiones de la comunidad y a las experiencias de otras ciudades, que pueden aportarnos nuevas ideas para mejorar nuestro portal».

Es obvio que Steve está en el lugar adecuado si está buscando inspiración para su portal (Data on Board… 😉). 

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Sabemos que espera esta parte con impaciencia...: ¿cómo han medido nuestros invitados la influencia del intercambio de datos en sus ciudades?

Alejandra de Ciudad de México considera que, aunque es fácil medir la influencia cuantitativa de un portal (cuántos conjuntos de datos se han consultado o se han descargado), es difícil entender cuál es la influencia real y conocer cómo se reutilizan los datos. Se trata ante todo de permanecer a la escucha de los ciudadanos y de ir en busca de la información. «Tras haber publicado el conjunto de datos relativos a los crímenes, seguimos atentamente lo que ocurría en Twitter para comprender cuál era la percepción del público, que resultó ser muy buena. Para un gobierno, es muy positivo ser honesto, no ocultar sus errores y mostrarse abierto al cambio».

De esta forma, la Ciudad de México pudo medir la influencia de sus proyectos de open data a través de sus ciudadanos. Algo muy natural si tenemos en cuenta que estos proyectos se han creado para mejorar su vida y la ciudad en la que viven. 

Aunque la apertura del portal de Umeå es muy reciente, Maria ya ha distinguido cuáles serán los futuros efectos positivos. «Nuestros datos permiten a los ciudadanos entender algunas decisiones políticas». Por ejemplo, «el verano pasado se decidió el cierre de tres piscinas públicas para ahorrar energía. La información que encontramos en la plataforma confirma que esta medida ha tenido un importante efecto en el consumo de energía de la ciudad». 

Si los ciudadanos pueden acceder directamente a los datos, nos resultará más sencillo justificar las medidas tomadas por la ciudad. No hay duda, los datos son mejores que un largo discurso.

«En mi opinión, el mayor efecto del open data es el tiempo que ganamos gracias al portal», afirma Steve de Leicester. «Ahora podemos canalizar las solicitudes de los ciudadanos hacia nuestra base de datos. Y estos encuentran casi siempre lo que están buscando».

Los beneficios de «data sharing» no solo influyen en los ciudadanos, sino también en los equipos que producen los datos. Una reflexión que llega en el momento perfecto para pasar a la siguiente pregunta de Arturo: nos habéis hablado de hasta qué punto es útil para la ciudad el intercambio de datos. Pero, ¿qué podéis decirnos acerca de su uso en el seno de los servicios públicos? 

Como ya hemos visto en nuestro último artículo, los miembros del equipo de Bordeaux Métropole son los primeros usuarios de sus datos.  «Hay numerosos servicios (aplicación móvil, chatbot, página web...) vinculados directamente a nuestra base de datos. Es importante que todos nuestros canales suministren la misma información», declara Yann. Los portales de las demás colectividades también representan una gran cantidad de información para sus equipos. «A menudo utilizamos conjuntos de datos relacionados con el transporte de la región y sé que ellos utilizan también los nuestros». La comunicación entre los distintos portales locales franceses se ha agilizado gracias a la creación de la asociación «Open data France».
Esta gran comunidad de autoridades locales y nacionales favorece los intercambios de datos y permite elaborar todas las bases de datos a partir de un mismo patrón. 

«El caso de Francia es muy particular, ya que el movimiento open data comenzó a nivel local antes de extenderse por los distintos estratos de la sociedad», indica Arturo. 

Alejandra interviene para apoyar la intervención de Yann: «estoy de acuerdo con la idea de que debemos ser nosotros los primeros consumidores de nuestros datos. Se trata de considerarlos como una infraestructura común». Antes de crear el portal open data de Ciudad de México, cada organización tenía su propio servicio informático y sus propios servidores. «La creación del portal ha servido para centralizar los datos que antes estaban dispersos entre las distintas organizaciones».

Y huelga decir que centralizar implica mayor eficacia...  

Para finalizar, hablemos de cómo nuestros participantes perciben el futuro. ¿Sus ciudades convergen hacia el modelo de Smart City? 

Steve de Leicester toma la palabra: «el equipo ODS nos aporta muchas ideas para el futuro. Nosotros, por ejemplo, hemos comenzado a personalizar nuestra página web gracias a las API, que permiten visualizar los datos directamente en el entorno adecuado». Una práctica que Steve desearía ampliar en el futuro para que la página web de la ciudad resulte imprescindible.

Respecto a las iniciativas de «ciudades inteligentes», Steve continúa diciendo: «hemos comenzado a trabajar con start-ups en el marco de iniciativas de Smart City. Mi equipo intenta abrirse al exterior para encontrar ideas beneficiosas tanto para la ciudad como para el país en su conjunto».

El futuro desafío para la ciudad de Burdeos es hacer que el concepto de Smart City se convierta en realidad a partir de los datos. Puedo citar el siguiente ejemplo reciente: «hemos creado un chatbot de Messenger que ayuda a los ciudadanos en la gestión de sus residuos. También hemos implementado una aplicación específica para las personas invidentes. Nuestro objetivo es seguir favoreciendo este tipo de iniciativas innovadoras y útiles para los ciudadanos», declara Yann.

Y esto es solo el principio... «Cada vez está más claro que el open data es solo una primera etapa, pero que la seguirán otras como: la creación de nuevas profesiones, la comprensión global del big data y la implementación de los elementos clave de la ciudad inteligente».

Como conclusión, podemos decir que nuestras cuatro ciudades —Burdeos, Ciudad de México, Leicester y Umeå— reúnen muchas características propias a las «ciudades inteligentes»: 

👉 La vocación de sus portales es hacer que el dato sea transparente y accesible a los ciudadanos. Así, los ciudadanos pueden consultar los datos para entender mejor los desafíos de su entorno y apropiarse de ellos para crear nuevos servicios.

👉 Sus equipos saben que es importante entender el dato de forma colaborativa. «Los países se están percatando de que deben considerar estrategias de datos internacionales y salir de su aislamiento.  Hay que hablar de cohesión y de integración tanto en el interior como en el exterior de las organizaciones», aclara Arturo. 

👉 La centralización de los datos en una plataforma única les ha permitido mejorar su eficacia y contrastar una información muy preciada. El encuentro de estos datos procedentes de distintos canales es el origen de la innovación. 

Ya pueden intuirse los cimientos, y estamos impacientes por ser testigos en la evolución de estas ciudades pioneras. Gracias a Steve, Alejandra, Maria y Yann por habernos mostrado un trocito de su historia a través de este apasionante debate moderado por Arturo. 

¡Hasta pronto para nuevas dataventuras!

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